La morosidad en pymes españolas continúa siendo un elemento estructural que condiciona la actividad de las pymes en España. Según los datos del Observatorio de Morosidad de CEPYME correspondientes al segundo semestre de 2025, se detecta una ligera mejora en algunos indicadores, pero sin cambios de fondo en el comportamiento de pago ni en sus efectos sobre la liquidez empresarial.
Aunque el esfuerzo financiero de las pymes asociado a la deuda comercial se reduce hasta 1.957 millones de euros, los plazos de pago siguen superando ampliamente el límite legal, lo que mantiene el impacto de la morosidad sobre la financiación y la gestión empresarial. Desde AECEM resumimos las principales conclusiones de este informe.
Evolución de la morosidad en pymes españolas: mejora condicionada por el contexto
El informe constata una tendencia descendente de la morosidad, en línea con la evolución del ciclo económico y la reducción de los costes de financiación durante parte de 2025. Esta evolución ha permitido moderar el esfuerzo financiero asociado a la deuda comercial.
No obstante, CEPYME advierte de que esta mejora es coyuntural y no responde a cambios estructurales en los hábitos de pago.
Periodo medio de pago aún elevado
El Periodo Medio de Pago (PMP) se sitúa en 80,5 días. Esto supone una reducción respecto al año anterior, pero continúa situándose más de 20 días por encima del límite legal de 60 días. Este diferencial sigue siendo relevante desde el punto de vista de la gestión financiera.
Comportamiento de pago: predominio del retraso
El análisis del sistema de pagos refleja que el retraso sigue siendo el patrón dominante en las operaciones comerciales.
Solo el 30,4% de los importes se abona en plazo o de forma anticipada. Esto implica que la mayor parte de las operaciones se realizan con retraso. En términos agregados, esto supone que cerca del 70% de las facturas se cobran fuera de plazo.
La mayor parte de estos retrasos se concentra en pagos realizados hasta 30 días después del vencimiento, mientras que un porcentaje reducido supera ese umbral, concentrando un mayor riesgo.
Impacto económico de la morosidad morosidad en pymes españolas: reducción del esfuerzo financiero
El coste financiero derivado de la deuda comercial sigue siendo significativo, aunque muestra una evolución a la baja en 2025.
En el cuarto trimestre de 2025, el coste financiero total de la deuda comercial alcanzó los 5.568 millones de euros, de los cuales 1.957 millones corresponden a pymes. Esta cifra supone una reducción respecto al mismo periodo del año anterior, como consecuencia de la bajada de los tipos de interés y de la ligera mejora en los plazos de pago.
Diferencias de la morosidad por tamaño de empresa y sectores
El comportamiento de la morosidad no es homogéneo dentro del tejido empresarial.
Las microempresas presentan los niveles más elevados de morosidad en ventas a plazo, situándose por encima de la media nacional. Esta situación refleja una mayor exposición a los retrasos en el cobro y una menor capacidad para absorber sus efectos.
En el caso de las pequeñas empresas, el informe recoge un ligero incremento del PMP en términos interanuales, lo que contrasta con la evolución del resto de segmentos.
¿En qué sector se da más morosidad?
El informe también identifica diferencias relevantes por sectores de actividad.
El sector de la construcción registra el mayor periodo medio de pago, con 96,5 días, situándose por encima de la media nacional. Por el contrario, sectores como servicios e industria presentan una evolución más contenida, aunque sin ajustarse todavía a los plazos establecidos por la normativa.
CEPYME advierte de un posible cambio de escenario que podría afectar a la evolución de la morosidad.
El incremento de los costes energéticos y de las materias primas, junto con la evolución al alza del euríbor y la previsión de endurecimiento de las condiciones financieras, configuran un entorno de mayor incertidumbre. En este contexto, el informe señala la posibilidad de un repunte de la morosidad en los próximos periodos.